Ubicado en la localidad de San Antonio de Areco, es una visita recomendada para disfrutar de la tranquilidad del campo y de los escenarios que en antaño formaron parte de la historia Argentina, y hoy componen el folckore tradicional de nuestros tiempos.
Al adentrarse al parque criollo, el visitante se encontrara con una antigua estancia hoy convertida en museo. Allí se recrea artísticamente la vida y costumbres del estanciero de campo, a través de la exposición de cuadros, bustos, escritos y mobiliario de la época.
El vestíbulo nos sorprende con muñecos de cera representando escenas cotidianos de aquellos tiempos, las matutina mateada entre gauchos y las reunión en las típicas pulpería del pueblo.
Adentrándose ya en la "sala del estanciero", el concurrente se podrá maravillar con reliquias tales como la cama que perteneció a Juan Manuel de Rosas.
La sala "de los escritores" se destaca por exhibir obras literarias de Ricardo Guilardes, como el primer ejemplar de "Don segundo Sombra" editado en Argentina.
No podía faltar la muestra de piezas de platerías del siglo XVII y XVIII, artesanía símbolo de San Antonio de Areco.
Seria bueno que el Ministerio de Cultura de la Nación promueva mas este tipo de visitas culturales. Es muy triste toparse solo con extranjeros en este tipo de museos. Deberíamos valorar aun mas nuestra rica cultura, el arte autóctono se encuentra muy vapuleado.
Es una lastima que la gente prefiera asistir a exhibiciones de pintores Europeos para ver obras ajenas a nuestra cultura, cuando aquí contamos con muy buenos artistas nacionales con obras poco difundidas (y no por eso de menor importancia) que hablan de nuestra tradición.
Al adentrarse al parque criollo, el visitante se encontrara con una antigua estancia hoy convertida en museo. Allí se recrea artísticamente la vida y costumbres del estanciero de campo, a través de la exposición de cuadros, bustos, escritos y mobiliario de la época.
El vestíbulo nos sorprende con muñecos de cera representando escenas cotidianos de aquellos tiempos, las matutina mateada entre gauchos y las reunión en las típicas pulpería del pueblo.
Adentrándose ya en la "sala del estanciero", el concurrente se podrá maravillar con reliquias tales como la cama que perteneció a Juan Manuel de Rosas.
La sala "de los escritores" se destaca por exhibir obras literarias de Ricardo Guilardes, como el primer ejemplar de "Don segundo Sombra" editado en Argentina.
No podía faltar la muestra de piezas de platerías del siglo XVII y XVIII, artesanía símbolo de San Antonio de Areco.
Seria bueno que el Ministerio de Cultura de la Nación promueva mas este tipo de visitas culturales. Es muy triste toparse solo con extranjeros en este tipo de museos. Deberíamos valorar aun mas nuestra rica cultura, el arte autóctono se encuentra muy vapuleado.
Es una lastima que la gente prefiera asistir a exhibiciones de pintores Europeos para ver obras ajenas a nuestra cultura, cuando aquí contamos con muy buenos artistas nacionales con obras poco difundidas (y no por eso de menor importancia) que hablan de nuestra tradición.


